viernes, 14 de octubre de 2011

LA RUEDA CÓSMICA


La Rueda Cósmica que permite el envío de ciertos Estí­mulos Espirituales a la Tierra y a sus gentes, completa un ciclo cada catorce mil años. Durante este período de tiempo a cada uno de los Siete Rayos se les da la oportunidad de actuar sobre la Tierra y dar el alimento y el amor de su particular cualidad a la vida en evolución sobre ella para que pueda desenvolver la naturaleza espiritual de cada una de las partes que lo componen. 

El Ciclo Cósmico está dividido en Ciclos Menores de dos mil años cada uno. Cada uno de estos Ciclos menores se encuentra bajo la tutela de un Gran Ser, dedicado a una cuali­dad en particular de la Cabeza de Dios que es necesaria para la evolución de la vida terrenal durante ese período. A estos Seres se les llama Chohán de los Rayos. La palabra Chohán significa Señor y Rayo significa el color y la actividad de las esferas que componen el Aura de Dios. 

Los primeros dos mil años que componen el primer ciclo menor está bajo la dirección del Chohán del Primer Rayo (Azul) que representa al Padre, o sea, la Primera Persona de la Trinidad. Este Ser establece los patrones para la Evolución Religiosa, Gubernamental e Individual de aquellas almas que toman incorporación en ese ciclo. El encarna el Deseo del Padre. 

El segundo ciclo de dos mil años está bajo la dirección del Chohan del Segundo Rayo (oro), representativo de la Segunda Persona de la Trinidad. El Hijo. Su Oficio está dedicado al desarrollo de las cualidades y preceptos que han sido estableci­dos por el Deseo del Padre bajo el Primer Rayo. 

Los últimos diez mil años del Ciclo Cósmico están bajo la dirección del (irán Ser llamado el Mahá Chohán, el cual repre­senta a la Tercera Persona de la Santa Trinidad, o sea, al Espí-ritu Santo en la Tierra. Su Oficio es tan diversificado en su naturaleza debido a que El es responsable de la Voluntad del Padre y de que toda expresión de vida en el planeta sea ésta. Debido a la complejidad de las labores a realizar. El ha decidi­do en sub-dividir este ciclo diez mil anos en cinco ciclos de dos mil años cada uno y de esta manera completar el Ciclo de catorce mil años. 

A la Cabeza de cada uno de estos ciclos menores, el Mahá Cbohán ha designado un Gran Ser el cual es representativo del Rayo y de la Esfera en el cual El está en ese período activo y el cual está particularmente dedicado al desarrollo de las cualida­des y a la naturaleza de las corrientes vitales en evolución durante el mencionado período. El Mahá Chohán ocupa el puesto de Director Consejero para todos los Siete Chohanes activos en el (irán Ciclo Cósmico. 

La Rueda Cósmica ha girado ahora hasta un punto donde el último de los cinco Sub-Rayos del Mahá Chohán está enfatizando su emanación. En este Ciclo final se espera que cada corriente vital en el planeta se esfuerzo en llevar a cabo el Plan para el cual ella fue creada. 

El propósito de la creación y el sostenimiento de nuestro planeta es el de permitir a cada corriente vital evolucionando en el, la oportunidad de desenvolver su naturaleza espiritual y convertirse en un Maestro de vibración de energía a través del control consciente y el uso de su facultad creativa. Para poder convertirse en un Maestro de la Presencia, la Naturaleza Tripartita en el hombre tiene que ser nutrida y desarrollada. Para este propósito fue el Ciclo Cósmico instituido y sustancia­do hasta el presente. 

Al abrirse cada ciclo menor, un Nuevo Método de incor­porar la energía de las personas es presentado a las corrientes vitales encarnadas: Esto es hecho a través de la asistencia de un representante del Chohán que es la cabeza de Rayo en Activi­dad. Este representante es siempre un ser no ascendido, el cual ha estado cercamente asociado con el Chohán durante pasadas encarnaciones, para que sus cuerpos internos estén bien rela­cionados con el Rayo y el Servicio del Chohán. Desafortuna­damente, algunas veces pasa que cuando el Rayo particular del Chohán está en acción sobre la Tierra, mucha de la naturaleza humana del representante no ascendido está ligada a su inter­pretación de la Ley. Sin embargo, a medida que la conciencia de las personas despierta al requerimiento de la hora en que se encuentra y sus facultades discriminatorias se aguzan y ellas pueden detectar estas discrepancias, van adelante sin ninguna desviación del Camino trazado por el Maestro. 


ENCARNACIÓN DEL AVATAR 

La Ley Cósmica, en su misericordia, permite lo que es llamado "Encarnación Avatárica" para (me tome lugar el comienzo de cada uno de los sub-ciclos del Señor Mahá Chohán. Se entiende que un Avatar es un Ser que, al igual que el Maes­tro Jesús, ha eliminado su Karma antes de su Encarnación y es por consiguiente un canal puro mediante el cual las más finas esencias del Rayo son incorporadas a la actividad de una nueva Religión que pueda surgir. Antes de su llegada y después de la misma, el trabajo es dejado en las manos de unas buenas corrientes vitales, que insisten en explicar la Ley como sus con­ciencias la ven. Estamos precisamente en esa etapa de "antes" y mientras la avanzada del Séptimo Rayo ha hecho una magní­fica labor, ella no ha tocado ni siquiera la periferia de la Verdad concerniente al poder de invocar, usar y diseminar las Corrien­tes Espirituales que son el Regalo del Séptimo Rayo para el levantamiento de la Raza.

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